La problemática de la dualidad monetaria y su incidencia en el sistema empresarial (Parte 2)
Dr. Luis del Castillo Sánchez
Profesor titular del departamento de Ciencias Empresariales de la Facultad de Economía. Universidad de la Habana (UH)
Resumen
La existencia de la dualidad monetaria y la ausencia de un tipo de cambio económicamente fundamentado de la divisa extranjera o el peso convertible (CUC) con respecto al peso cubano (CUP) en las relaciones económicas interempresariales, dificulta y limita la interpretación y utilización del análisis económico-financiero, así como la evaluación de la gestión económica de las empresas.
Sin embargo, no es suficiente el tratamiento del problema solo en los términos de la tasa de cambio oficial que se aplica, sino que las formas en que se ha desarrollado a nivel del país, organismos ramales y grupos empresariales la generación, captación y utilización de la divisa, ha implicado bajo determinadas circunstancias, ineficiencias, descontroles y serias limitaciones para la administración financiera de las empresas como eslabón básico de la economía.
Se valoran las diferentes situaciones empresariales así como las medidas para el control y aprobación de los recursos en pesos convertibles, y se indican los aspectos que deben cambiarse o perfeccionarse.
Dada la extensión del artículo, en función de las normas de publicación, se ha dividido en dos partes. Ver Parte 1en revista BETSIME No.3, pp 8-11, 2008.
Desarrollo
Resulta evidente que el establecimiento para el sistema empresarial de una tasa de cambio fija en el que un peso convertible (CUC) equivale a un peso cubano (CUP), no ha reflejado la realidad económica y ha penalizado la competitividad de las exportaciones así como del proceso de sustitución de importaciones, independientemente del resto de factores que afectan la eficiencia de los procesos de producción, comercialización y prestación de servicios.
Por otra parte, la inexistencia de formas económicas más flexibles que podría brindar un mercado cambiario para el sector empresarial, impide que las entidades que operan solo en pesos cubanos puedan mantener la continuidad de sus ciclos productivos sin tener que caer en situaciones financieras difíciles o deban ser subvencionadas para lograr su sostenibilidad económica y financiera.
Las diferentes situaciones en términos monetarios que se pueden encontrar en el sistema empresarial son:
• Empresas que operan solo en divisa o cuc.
• Empresas que solo operan en pesos cubanos.
• Empresas que operan en divisa y pesos cubanos.
De acuerdo con la Resolución 235 del 2005 del MFP, se norma la utilización del Peso Cubano como moneda de presentación de los Estados Financieros. Este se valorará a su valor nominal y la moneda extranjera al tipo o tasa de cambio vigente y según lo que establezca la norma contable correspondiente. Hasta el presente muchas empresas elaboran sus estados financieros distinguiéndolos por tipo de moneda, pero se le ha prestado más atención a la situación económica financiera en divisa. En este sentido se van a introducir distorsiones en el análisis, al no reflejarse ni todos los gastos ni todos los medios utilizados en la obtención de un ingreso en una de las dos monedas. Por ejemplo, si se está elaborando el Estado de Resultados en divisas, en el mismo no se reflejan los gastos de salarios, el impuesto sobre nómina, el gasto de seguridad social, así como otros gastos que se pagan en moneda nacional.
Por otra parte, se pueden reflejar favorables razones de liquidez inmediata, pero la misma se concentra en una u otra moneda. Así pueden predominar obligaciones en divisa y tener excedentes de moneda nacional, dadas las exigencias del canje que se le determine a la empresa.
Dentro de las empresas que operan solo en divisa o cuc, pueden mencionarse a la actividad turística, los grupos empresariales que solo operan en divisa y participan en múltiples actividades de la producción y los servicios, así como las empresas mixtas y las representaciones extranjeras. Teniendo en cuenta la tasa oficial de cambio, se valoran todos los costos y gastos en pesos cubanos como si fueran pesos convertibles: con los ingresos generados en divisa, se deben reponer dichos costos, lo cual limita la competitividad del sector al tenerse que fijar precios más altos. De existir en el país entidades que realizan las mismas actividades en las dos monedas, tendrían ventajas sobre las primeras, pues los gastos en pesos cubanos lo podrían reponer con sus actividades en dicha moneda. De manera que serían más competitivos al ofertar precios en pesos convertibles más atractivos. Se evidenciaron estos efectos en la actividad aduanal, poligráfica, consultoría, etcétera.
Todo lo anterior resulta válido en el análisis del fomento de las exportaciones. De formularse una tasa de cambio más realista de acuerdo con la capacidad de compra del peso cubano, implicaría una disminución de los gastos en divisa con respecto a la valoración de los gastos en pesos cubanos a reponer, y un precio más competitivo de cara a la competencia internacional.
Otro aspecto que se ha presentado es la devolución de un contravalor en pesos cubanos por el aporte realizado en divisa. Si distinguimos el canje de moneda del aporte, y de no existir destinos adicionales para el peso cubano, entonces resulta contradictorio recibir un contravalor en pesos cubanos, cuyo efecto es acumularse en la cuenta de la empresa, distorsionar los flujos de efectivo en unidades monetarias y mantener inmovilizado dicho recurso monetario.
Se ha constatado que al desagregarse los flujos de efectivo por tipo de moneda, aparecen superávit en pesos cubanos y déficit en divisa. Si después de un período de tiempo tienen que aportarse también el excedente de pesos cubanos, entonces qué sentido tiene establecer tal mecanismo.
Para el caso de las empresas que operan en divisa y pesos cubanos; en el análisis de sus resultados por tipo de moneda se refleja el peso que tiene en el costo de venta la utilización de los insumos que se adquieren en divisa, de manera que dicho costo va a mantener una proporción significativa en los ingresos. Sin embargo, todos los gastos en que tiene una participación importante el peso cubano, no se refleja en el estado de resultado en divisa, por lo que sus márgenes de ganancia se van a favorecer. Mientras que la actividad en moneda nacional, de no poder recuperar dichos gastos, tendría pérdidas que deben ser absorbidas por las ganancias en divisa. De observarse solo los resultados en divisa, se puede concluir que la empresa tiene buenos resultados en términos del beneficio generado, pero al incorporar todos los costos y gastos, se afectan los resultados finales de la entidad.
Tener una tasa de cambio más realista permitiría una mayor capacidad de los resultados en divisa para recuperar los costos en moneda nacional y niveles mayores de ganancia para aportar a la sociedad. Además, se interesaría no solo por los ahorros en divisa, sino también en pesos cubanos al realizarse un análisis conjunto de la eficiencia.
Para las empresas que solo operan en pesos cubanos y requieren montos de divisa para realizar sus actividades, deben esperar a recibir la misma según el presupuesto aprobado. La experiencia en determinados sectores no siempre ha sido positiva, implicando el deterioro de la actividad de la producción o del servicio. La prioridad que se establezca en el presupuesto centralmente por los organismos de dirección, no siempre podrá recoger todas las particularidades de la actividad, las necesidades concretas de cada localidad, el entorno, el tamaño de la entidad y el volumen de su actividad, etcétera. Es por ello que debe distinguirse entre los sectores priorizados de acuerdo con las necesidades del país, de aquellas actividades que no adquieren tal carácter y pudieran acceder a la divisa a través de la compra de la misma con la moneda nacional que generen, hasta un límite determinado. Ello le daría flexibilidad al mecanismo que sería controlado por los bancos y aumentaría la capacidad de desarrollo de las empresas que operan en moneda nacional.
Además, se le abrirían las posibilidades de obtener financiamiento bancario en pesos convertibles, siempre y cuando puedan cambiar sus flujos monetarios dentro de los rangos que se le aprueben.
Con respecto al desarrollo del proceso de sustitución de importaciones, debe predominar el enfoque estratégico según el sector de actividad y los intereses del país, pero además deben valorarse los costos en pesos cubanos que conforman el precio con respecto a la divisa, pues los precios que se formen deben compararse con los del mercado internacional, para determinar el grado de ventajas que tiene la realización de esa producción para el país.
Con la aprobación de la Resolución Conjunta No.1/2005 del MEP y el MFP, se integra el paquete de medidas que habían comenzado a realizarse durante el 2004 con el objetivo de reducir al máximo las transacciones en pesos convertibles entre las entidades estatales cubanas y sociedades mercantiles de capital totalmente cubano; se limitan los márgenes sobre los costos en divisa para la formación del precio y el resto de los costos se facturan en pesos cubanos. Se quiere que prevalezca el principio de que las entidades exportadoras, el turismo y las tiendas de recaudación de divisas sean las que tienen la misión de incrementar los aportes en moneda convertible para el país.
Se puede observar en el anexo de la resolución una lista importante de excepciones para diferentes organizaciones, lo cual pudiera poner en riesgo el alcance de los propósitos a que se aspiran. Independientemente que debía haber una mayor transparencia en los criterios de excepcionalidad, lo más importante es que se propicien condiciones similares para el desarrollo del sistema empresarial.
Además no aparece ninguna referencia a la problemática de la tasa de cambio y la formación del precio para el sistema empresarial, por lo que continua pendiente su análisis para las entidades que realizan la producción o servicio en pesos convertibles como son las empresas exportadoras y para el análisis de la sustitución de importaciones, ya que se infiere que para el resto de las entidades, los costos en pesos cubanos se recuperan con la venta en dicha moneda.
Debe tenerse en cuenta también que si se quiere reducir las transacciones en pesos convertibles entre las entidades estatales cubanas, hay que pensar no solo en el control de los márgenes en dicha moneda, sino lo que es más importante, hay que desarrollar una oferta de medios de producción e insumos claves en pesos cubanos que evite que el acceso al desarrollo de la producción y los servicios esté mediado por la disponibilidad de pesos convertibles y que sea la eficiencia y el rendimiento demostrado por la empresa la que condicione el acceso a los recursos. Como señala el investigador Pavel Vidal… “La eliminación de la dualidad monetaria contribuiría a integrar el mercado interno, actualmente segmentado por la ausencia de un mecanismo cambiario para el peso cubano en el sector empresarial. Necesariamente, tal proceso pasaría por devaluar la tasa de cambio oficial del peso cubano, conduciendo a una mejor medición económica y favoreciendo al sector externo. La dualidad monetaria parece ser el mayor reto que enfrenta ahora la política monetaria, después de haber recuperado la estabilidad y haber desdolarizado la economía”1.
Notas:
1 Vidal Alejandro Pavel. Esquema actual de la política monetaria en Cuba. wwwnodo50. org/cuba siglo XXI
Bibliografía
Banco Central de Cuba. Resolución No.80/ 2004. Granma 26/11/2004.
Banco Central de Cuba. Resolución No.92/ 2004. Granma 30/12/2004.
MEP y MFP. Resolución Conjunta No.1/2005.
MFP. Resolución No.235/2005. Normas Cubanas de Información Financiera.
PCC. Resolución Económica aprobada en el V Congreso. C. Habana, noviembre 1997.
Soberón Valdés Francisco; Finanzas, banca y dirección. Ediciones especiales ICL. La Habana. 2000.
Yera Marcelo L. “El Estado Socialista y sus empresas: una reflexión necesaria”. Cuba: Investigación Económica, 1996, No.4, pp 39-68.
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Los informes especiales de auditoría
Lic. Teodoro Guirado Hernández
Auditor. Las Tunas
Resumen
El presente trabajo tiene como objetivo fundamentar los elementos a tener en cuenta al momento de redactar un Informe Especial de Auditoría, en él se hace una comparación entre estos y los informes normales de auditoria, resaltando la importancia de elaborar los mismos de forma clara y precisa, sin dejar margen a la duda ante presuntos hechos de carácter delictivo que se detecten en el desarrollo de las auditorias, propiciando procesos judiciales limpios y justos.
Introducción
Un informe es la exposición de los resultados, eventos, cualidades, progresos e interpretaciones de datos o hechos.
En auditoría, un informe es el documento oficial que presenta los hechos a informar a un lector interesado.
Los informes tienen la finalidad de:
1. Presentar exacta y adecuadamente los resultados de una investigación a los interesados y poner a las administraciones al corriente sobre el desarrollo del trabajo realizado.
2. Presentar de forma concisa, clara y exacta los resultados de una investigación que conduzca a recomendar la acción determinada.
3. Recoger resultados de las investigaciones y experimentos para futuras referencias y de sus modos, para evitar la innecesaria duplicidad del trabajo.
4. Proporcionar la historia de cualquier desarrollo del trabajo.
En nuestro país tenemos como antecedentes para la elaboración de los informes de auditoría, el Decreto Ley No. 159, de fecha 8 de junio de 1995, que establece en el CAPÍTULO V: DE LAS AUDITORÍAS, SECCIÓN SEGUNDA: Del Resultado de las Auditorías, ARTÍCULO 13.- El resultado final de la auditoría se formalizará mediante informe de cuyo contenido será responsable el jefe de la auditoría, quién lo analizará con el máximo dirigente de la unidad auditada, de conformidad con lo establecido al efecto.
Igualmente en el CAPÍTULO VI DE LOS AUDITORES SECCIÓN PRIMERA De las Funciones y Atribuciones de los Auditores, ARTÍCULO 17.- Cuando en el desempeño de sus funciones, los auditores detecten acciones u omisiones presumiblemente delictivas, el jefe de la auditoria estará obligado a presentar un informe especial ante las autoridades competentes, el que se acompañará, si se trata de una auditoría estatal o interna en entidad estatal, con los documentos probatorios originales ocupados. Aspecto este objeto de análisis en el presente trabajo.
Las normas referidas a la forma, oportunidad, contenido, presentación y distribución de los informes de auditorías, son de obligada observancia para su elaboración y más aún para los informes especiales, como documentos que formalizan los resultados a los cuales llegaron los auditores en las verificaciones practicadas y trabajos realizados para los esclarecimientos de las evidencias encontradas.
Los informes sirven además para comunicar los resultados al máximo nivel de dirección de la entidad auditada y otras instancias administrativas, así como a las autoridades correspondientes cuando proceda.
El informe de auditoría debe:
• Ser oportuno.
• Completo, exacto, objetivo y convincente, así como claro, conciso y fácil de entender.
• Como norma todo lo que consigne debe estar reflejado en los papeles de trabajo y responder a hallazgos relevantes con evidencias suficientes y competentes.
• Reflejar una actitud independiente.
• Mostrar la calificación según la evaluación de los resultados de la auditoría.
• Distribuido rápida y adecuadamente.
La elaboración del informe final de auditoría, es una de las fases más importantes y complejas de la auditoría, por lo que requiere un extremo cuidado en su confección.
La capacidad y habilidad del auditor en la redacción del informe, son fundamentales para que éste logre sus objetivos y cumpla con los propósitos de ofrecer los elementos que permitan al lector conocer de forma fácil y fehaciente, los resultados del trabajo realizado.
El estilo de redacción es muy propio de cada persona, por lo que es difícil establecer parámetros o reglas rígidas sobre esto, no obstante se debe:
• Evitar repeticiones excesivas de vocablos.
• No utilizar siglas o abreviaturas que no se hallan declarado previamente, salvo que sean muy conocidas, como: MP (miles de pesos), UM (unidad de medida), etcétera.
• No utilizar términos ofensivos o vulgares.
• Utilizar palabras comunes y de uso generalizado.
• Redactar en forma unipersonal.
• Utilizar adecuadamente los signos de puntuación.
• Conformar la fecha de la forma siguiente: Día, mes y año.
• Incluir un índice en los casos de informes que por su extensión así lo requieran, identificando las secciones y partes esenciales del documento.
Redactar informes exactos, convincentes y comprensibles, es lo primordial, no basta con realizar un buen trabajo, otros necesitan saberlo.
Un buen informe evidencia la calidad del trabajo realizado, es totalmente cierto y muchas veces injusto, que la calidad del trabajo se juzgue principalmente por el informe presentado, lamentablemente conocemos del éxito que han tenido trabajos vanos, muy bien acogido por los lectores por su modo de redacción y presentación.
Debemos tener en cuenta que en ocasiones el informe es la única base disponible, para la toma de decisiones.
La necesidad de ocupar el menor tiempo disponible de los ejecutivos y sus deseos de llegar rápidamente a los puntos importantes, exigen de los informes de auditoría un formato uniforme y estar decididos por secciones.
Cada sección debe estar conformada por determinada información homogénea, con un mismo propósito de identificación y exposición.
Entre las tendencias actuales esta la presentación atractivas de informes, uso de colores, diferentes tipos y tamaños de letras, ilustraciones y demás técnicas de computación.
Un informe no debe tener muchos puntos importantes, cuando es así, en ocasiones el lector, no sabe determinar cuando un punto es más importante que otro.
Desarrollo
Para presentar los resultados de una auditoría, los manuales de auditoría, establecen las formas de presentarlos.
El auditor tiene la libertad de llevar al informe todo lo verificado en el desarrollo de la auditoría, o solo aquellos aspectos que desee señalar, sean positivos o negativos.
Cuando en el desarrollo de sus funciones el auditor detecte irregularidades o fraudes relacionados con hechos presuntuosamente delictivos, está en la obligación de presentar un informe especial ante las autoridades competentes, adjuntando los documentos probatorios originales, previamente ocupados y avalados por el dictamen legal correspondiente, acorde con la legislación vigente.
A continuación presentamos los aspectos a reflejar en un Informe Normal de Auditoría y en un Informe Especial de Auditoría, para que el lector pueda valorar las diferencias entre ambos y la importancia que tienen estos últimos:
Informe de los resultados de la auditoría
Un Informe Normal de Auditoría se inicia con un encabezamiento de:
Orden de trabajo No. : Número de la orden que dio origen a la auditoría.
Entidad auditada: Código y dirección de la entidad auditada.
Subordinada a: Nombre del, órgano organismo al que se subordina o patrocina.
Tipo de auditoría: La ejecutada según orden de trabajo.
Fecha de inicio: Fecha en que comenzó a realizarse la auditoría.
Fecha de terminación: Fecha en que terminó la ejecución de la auditoría.
Auditoría ejecutada por: Unidad organizativa que realizó la auditoría.
Auditor: Nombres y apellidos del auditor jefe de grupo.
Después de los datos señalados, se titula el Informe con la leyenda: INFORME DE AUDITORÍA.
INTRODUCCIÓN
En esta sección se expone una breve caracterización de la entidad auditada, desarrollándose los aspectos siguientes:
• Objetivo: Los propuestos de acuerdo con el tipo de auditoría a ejecutar.
• Programas: Los aplicados, así como las causas por lo que no se aplicaron los previstos.
• Legislación: Leyes, decreto leyes, resoluciones y otras normativas verificadas y causas que impidieron comprobar las previstas.
• Período auditado: Fechas que enmarcan el período auditado, alcance de las pruebas realizadas y procedimiento utilizado para la toma de la muestra.
• Normas: Señalamiento del auditor haciendo constar que se aplicaron las normas de auditoría generalmente aceptadas, de no ser así, las causas que impidieron su aplicación y hasta donde se tenga conocimiento, su efecto en los resultados de la auditoría.
• Otros: Limitaciones que pudieron haber incidido en el desarrollo de la auditoría, vinculadas con inexistencias, archivo, ordenamiento y claridad de los documentos, etcétera.
CONCLUSIONES
Las conclusiones deben resumir la situación que presenta la entidad en cuanto al control que ejerce sobre los recursos que administra, la confiabilidad de las operaciones económicas y financieras revisadas y otros aspectos de interés que se hayan detectado en el transcurso del trabajo.
Dichas conclusiones no deben constituir la repetición de lo consignado en la sección RESULTADOS del propio informe, sino una síntesis de los hechos y situaciones fundamentales comprobadas, cuidando de no incluir un hecho o hallazgo que no halla sido reflejado en otra sección del informe.
También dentro de esta sección deben reflejarse de forma general, las causas fundamentales que originaron la situación planteada, así como las consecuencias directas e indirectas que pudieran derivarse de los hallazgos encontrados.
Cuando se considere necesario tener que resaltar un hecho específico en atención a su conno-tación e importancia, el mismo se expondrá de la forma mas resumida posible, con independen-cia de cómo se refleje en otra sección del informe.
Igualmente se refleja la calificación que otorga el jefe del grupo de acuerdo con la evaluación que realice de los resultados de loa auditoría.
RESULTADOS
Partiendo de las pruebas concretas reunidas por el auditor para cumplir los objetivos de la auditoría, el jefe de grupo determina los hechos que de acuerdo con su importancia deben incluirse en el informe.
Los comentarios deben ser precisos y organizados, reflejando siempre qué legislación o normativa se viola.
Se ordenan los señalamientos de acuerdo con los objetivos de la auditoría, cuidando de agruparlos por temas y dentro de estos, por orden de importancia.
No se incluyen señalamientos vinculados con hechos que no estén debidamente comprobados y recogidos en los papeles de trabajo.
Las tablas y elementos adicionales que faciliten la compresión del señalamiento, deben incluirse al informe como anexos, pero haciendo referencia a estos, en cada caso.
Siempre que sea posible se cuantifican las deficiencias que por su magnitud e importancia deban resaltarse, asimismo se debe reflejar en cada caso, el porciento que representa la muestra del universo de partidas o artículos que conforman el tema.
Cuando proceda se comparan los resultados de cada tema con los obtenidos en la última auditoría practicada, reconociendo los logros importantes alcanzados o retrocesos.
Debe consignarse el resultado de la reunión de conclusiones de la auditoría con los dirigentes y funcionarios de la entidad en los distintos niveles en que se hayan efectuado.
También debe hacerse mención de que fueron comunicados y analizados los hallazgos que por carecer de significación o resueltos en el transcurso de la auditoria no se consideran en el informe.
RECOMENDACIONES
Las recomendaciones deben consignarse de forma general e inclusive, solo aquellas que se puedan cumplir, exponiéndose de forma constructiva, expresando además, las posibles medidas a tomar para dar solución a las deficiencias contenidas en el informe.
ANEXOS
• Generales
Se relacionan los anexos que forman parte del informe, con independencia de que se haga referencia a ellos en otra sección del informe.
Los anexos deben ser los indispensables, para presentar la información en forma pormenorizada y concreta, mediante la agrupación ordenada de esta, cuando por su volumen no sea recomendable incluir en el cuerpo del informe.
Igualmente se consideran como anexos las verificaciones o declaraciones sobre determinados hechos cuando por su interés sean necesarios adjuntar.
Se encabeza con la palabra anexos y el título que identifica su contenido, enumerándose consecutivamente según el orden en que se mencionen en el informe.
• Específicos
Como anexo se debe incluir el documento referido a la declaración de la responsabilidad administrativa, que elabora el jefe de grupo cuando se detectan incumplimientos de la legislación o normativas vigentes u otras acciones que afecten la buena marcha de la entidad auditada, nunca se debe fijar responsabilidad sobre los hechos que no estén consignados en el informe.
Los datos a señalar en este documento son: Nombres, apellidos y cargo del dirigente, funcionario o trabajador al que se le imputa la responsabilidad administrativa del hecho, así como una breve descripción de este.
ÚLTIMA SECCIÓN DEL INFORME (Generalidades)
Debe reflejarse el término que se establece para que el auditado pueda presentar sus discrepancias con el contenido del informe, precisando que el tiempo establecido se computa a partir de la fecha de recibido personalmente el informe de auditoría, por los dirigentes o funcionarios facultados para ello o por el centro distribuidor de correspondencia de la entidad auditada.
INFORME ESPECIAL SOBRE LOS RESULTADOS DE LA AUDITORÍA
Cuando en el desempeño de sus funciones los auditores detecten acciones u omisiones presu-miblemente delictivas, se presentan dichas evidencias a las autoridades competentes a través de informes especiales de auditorías.
Los informes especiales tienen que ser revisados por un abogado vinculado a la unidad de audito-ría.
Es importante presentar los datos y elementos precisos para que el alcance de las evidencias obtenidas, mediante las acciones de control realizadas, posibiliten homologarlas “a prueba” de abrirse el proceso penal.
Estos informes tendrán como formato:
1. Encabezamiento
• Datos generales de la entidad auditada.
• Fecha de inicio de la acción de control.
• Fecha del informe.
• Tipo y alcance de la acción de control.
2. Contenido
• Fecha en que se detectó el presunto hecho delictivo.
• Descripción del hecho o conducta presuntamente delictiva, disposiciones jurídicas, normas y procedimientos que se transgreden o incumplen.
• Cuantificación total de la afectación económica, exponiendo los daños y perjuicios ocasionados cuando sea posible.
• Pruebas documentales que permitieron determinar los hechos.
• Nombres y apellidos de las personas implicadas en el hecho o conducta presuntamente delictiva y su relación causal con el hecho o conducta y la expresión de la afectación económica o los daños atribuibles a cada uno de ellos.
3. Nombre y firma del jefe de grupo.
4. Acta de entrega detallada de los documentos originales que se adjuntan, así como de las pruebas documentales que permitieron determinar el hecho.
5. Anexos.

Diferencia entre el Informe normal de Auditoría y el Informe especial
La diferencia del Informe Especial con el Informe Normal de Auditoría, radica en centrar el análisis solo en el presunto hecho delictivo, dando respuesta a:
• ¿Cómo ocurrió el hecho?
• ¿Dónde ocurrió?
• ¿Como sucedió?
• ¿Quienes lo hicieron?
• ¿Por qué y para qué lo hicieron?
Los informes especiales deben dejar bien clara la fecha de detención del hecho, precisando el periodo en que se presume halla ocurrido y lugar exacto donde ocurrió (entidad, establecimiento, taller, área, etcétera).
Hay que destacar que cuando se detecte más de un hecho no vinculados entre sí, se confeccionan informes separados por cada hecho.
Constituye elemento importante el detalle de cómo sucedió, es decir, explicar lo que pasó, en qué consistió el presunto hecho delictivo, cuáles fueron los métodos empleados, quiénes actuaron así, nombres y apellidos de los implicados, sus cargos y funciones y en que consistió la actuación de cada uno de ellos.
No se trata de un cuestionario a desarrollar con preguntas y respuestas, sino de un análisis pormenorizado, con pruebas documentales que fundamente cada planteamiento formulado.
Se debe recoger en el informe cuando procedan otros factores que propiciaron la ocurrencia de los hechos descriptos, como son la falta de supervisión, de control, de separación de funciones, contrapartidas, etcétera.
Con la entrega de estos informes especiales, no termina el trabajo del auditor, ya que debe colaborar con los órganos de instrucción durante las diligencias del expediente en la fase preparatoria, así como con la Fiscalía durante la preparación del juicio oral.
Para que un informe sea efectivo:
1. Debe contener información meticulosamente confiable, entiéndase por ello, verificable, que pueda ser probada, demostrada.
2. Tener siempre en cuenta al lector al redactar, debe ser capaz de anticiparse a las interrogantes que puedan surgir, esforzarse para proporcionar las respuestas requeridas sin dejar margen a la duda.
3. Se debe desglosar los hechos de lo particular a lo general.
4. Las ideas deben tener conexión entre si y ser concluidas.
Conclusiones
En resumen, se debe ser cuidadoso en los siguientes detalles:
1. Verificar las fuentes de información.
2. Comprobar las notas.
3. Citar los casos correctamente.
4. Utilizar los índices con eficiencia.
5. Manejar los números con facilidad y exactitud.
En la redacción de los informes siempre hay que tener como premisa que “un problema bien planteado, es un problema resuelto a medias”. Es por eso que el auditor al redactar un informe debe ser preciso y objetivo, sin acudir a muchas de las técnicas de redacción acostumbradas. Las oraciones en los informes deben ser razonablemente breves, y claras, evitando la monotonía. Los párrafos deben ser cortos y sugestivos, para llevar al lector de uno a otro, sin perder la ilación.
En los informes no se debe mencionar que se produjo un delito, se describe el presunto hecho delictivo, corresponde a los tribunales decidir sobre ello. El auditor no denuncia, porque de hacerlo, queda invalidado de actuar como perito en la fase instructiva y en el acto del juicio oral.
Bibliografía
Decreto Ley No. 159, de fecha 8 de junio de 1995.
Resolución 101 del 2003 del Ministerio de Auditoría y Control.
Resolución 320 del 2003 del Ministerio de Auditoría y Control.
Resolución 100 del 2004 del Ministerio de Auditoría y Control.
Resolución 105 del 2004 del Ministerio de Auditoría y Control.
Resolución 235 del 2005 del Ministerio de Finanzas y Precios.
Fuente: http://www.gestiopolis.com
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