Desarrolla tu Acervo
Dra. Gisela Arteaga
Dis. Victor M. Falcón
Consultores. Consultoría Informacional. Casa Consultora DISAIC
Invitar a comer. Las comidas de negocios. Conducta apropiada.
En muchas ocasiones las reuniones que se hacen en una oficina tienen su prolongación en un restaurante. Es una manera, más informal, de continuar nuestro esfuerzo por tener éxito en las negociaciones. No es el momento más adecuado para explicar detalles demasiado profundos o técnicos, pero si para comentar aspectos más generales sobre lo tratado en la reunión previa. Desde luego que no debemos utilizar la mesa del restaurante como si fuese una mesa de oficina. Nada de llenarla de papeles, carpetas y dossiers.
Pero todo nuestro esfuerzo se puede ir al traste si nuestros modales no acompañan a nuestras propuestas de negocios. Una persona maleducada y con malos modales en la mesa tendrá bastantes “papeletas” para fracasar en sus negociaciones. Aprender a utilizar de forma adecuada el saludo, el tratamiento, el vestuario, etcétera, es fundamental para cualquier persona, pero en el ámbito de los negocios, seguramente, más.
Empezamos por vestir de forma correcta. Ello no quiere decir que haya que ir de forma aburrida o triste. Sino que debemos ir de forma adecuada a la ocasión. La moda impone sus tendencias, pero hay que tener una cierta “personalidad” a la hora de vestir. La primera impresión es la que cuenta, y es muy difícil cambiarla posteriormente. No descuide el apartado del vestuario (ni por exceso ni por defecto). Es bueno perder unos minutos en elegir un buen conjunto de prendas para acudir al trabajo.
Ni que decir tiene que la higiene personal es fundamental. Un pelo sucio o mal cortado, unas uñas desarregladas, una barba descuidada, etcétera son elementos importantes para tener una buena imagen personal. No solo el vestuario es suficiente para dar una buena presencia.
Llega la hora de la comida. Si es usted quien invita debe encargarse de todos los trámites (usted o alguno de sus empleados: Su secretaria, su ayudante, etcétera): Elegir el restaurante (puede consultar los gustos de sus invitados), reservar la mesa y pagar la cuenta.
Al llegar al restaurante, usted pasa primero guiando a sus invitados hasta la mesa (generalmente acompañados por el personal de servicio del restaurante). El orden, a la hora de sentarse, dependerá del interés por hablar con una u otra persona. Si sus invitados lo desean, usted puede elegir por ellos al conocer mejor la carta y los platos típicos de su zona. No obstante es mejor hacer solamente una recomendación, dejando a la libre elección de cada cual su plato. Si la reunión va a continuar después de la comida es aconsejable no pedir alcohol, o beber lo menos posible para evitar cualquier tipo de interferencia de éste en las horas de trabajo posteriores.
Si algún invitado a la comida llega tarde, es correcto esperarle unos minutos de cortesía. Si el retraso es mayor de unos minutos, se puede comenzar sin él.
La mesa, salvo situaciones excepcionales, no es el sitio adecuado para realizar presentaciones, intercambiar tarjetas, etcétera. Todas esas acciones se habrán llevado a cabo previamente en la oficina.
Puede darse el caso de alguna incorporación posterior. En este caso, puede tener justificación las presentaciones, intercambios de tarjetas o cualquier otra acción similar.
Los móviles (celulares) deben estar apagados durante la comida. Y a ser posible no lo ponga encima de la mesa como si fuese un cubierto más. Los móviles y otros objetos (llaves, cartera, etcétera) fuera de la vista.
Los invitados (si usted es el invitado, debe hacer lo mismo), serán comedidos en sus peticiones. Cuidado con los platos caros o poco adecuados al motivo de la comida. Una comida de negocios no debe convertirse en un banquete. No es una celebración sino una comida de trabajo. No se debe abusar porque uno no sea el que paga la cuenta.
Aunque sea una comida de trabajo (de negocios) el tema no tiene por que ser solamente el trabajo. Se puede dejar el tema para los postres. Durante la comida es mejor hablar de otros temas más generales. No obstante se puede dejar que sea la otra parte la que inicie la conversación de negocios.
Si la reunión continua por la tarde no es bueno alargar demasiado la sobremesa. Si la comida sirve como despedida, no hay continuación por la tarde, la sobremesa puede ser algo más larga (dependiendo de las obligaciones laborales de cada uno de los participantes en la comida). Por supuesto que hablamos de almuerzos. En el caso de ser una cena, este apartado es de menor importancia. Por ello es considerado que los almuerzos de negocios tienen un carácter más laboral y las cenas un carácter más social.
La cuenta la paga quien invita. Evite la típica escena de varias personas intentando pagar la cuenta. Si es usted el invitado, absténgase de intentar pagar la cuenta.
Resumiendo, un agradable encuentro en torno a una mesa, con una buena conversación y entre personas con buenos modales suele añadir muchos puntos a su favor para lograr el éxito en sus negocios.
Hasta las situaciones más adversas pueden transformarse de forma cordial si utiliza su buena educación.
Fuente: Sitio web Protocolo.
De dónde vienen las tradiciones de las bodas
La mayor parte de las fiestas humanas tienen sus ritos, cuanto más las bodas, las celebraciones más importantes de nuestra cultura. A continuación se le informa de cuáles son los orígenes de algunas de estas tradiciones nupciales.
Anillos de boda: En la antigüedad, cuando la vida era dura y más bien corta, los maridos celebraban un rito para asegurarse que los espíritus de sus mujeres no les dejaran demasiado pronto. El marido ataría los tobillos y las muñecas de su mujer con cuerdas de hierba creyendo que este acto mantendría su espíritu dentro. A lo largo de los años y a medida que las creencias religiosas han evolucionado, el sentido y el material de las cuerdas también ha evolucionado. Ahora las novias solo se atan los dedos con el anillo y los novios también han adoptado esta práctica.
La hierba pasó a ser primero cuero, luego piedra, luego metal, y finalmente oro y plata.
Diamantes de compromiso: En el medioevo, el novio tenía que pagar una dote para pedir la mano de su novia. Las piedras preciosas se incluían a menudo en este pago como símbolo de su deseo de casarse y aunque esta práctica cesó eventualmente, el regalo de una piedra preciosa como símbolo de ese deseo, permanece en nuestros días.
El anillo en el dedo anular: Todas las alianzas de boda se colocan en el dedo anular porque antes se creía que la vena de este dedo iba directamente al corazón.
La entrega de la novia: En la antigüedad, las hijas se consideraban propiedad de sus padres. Cuando llegaba la hora de desposar a la hija si su padre lo aprobaba, él en efecto, transfería la posesión de su hija al novio. Hoy el acto de entregar la novia al novio en el altar, simboliza la bendición de sus padres al matrimonio.
La luna de miel: En la antigüedad, fueron los teutones quienes comenzaron con la práctica de la luna de miel. Las bodas de los teutones solo se celebraban bajo la luna llena y después de la boda, los novios bebían licor de miel durante 30 días.
Finalmente, el período inmediatamente posterior a la boda llegó a conocerse con el nombre de luna de miel. Mientras el nombre sobrevivió, el propósito de la luna de miel cambió, y después de la boda, los novios dejaban su familia y sus amigos para hacer lo que tienen que hacer los recién casados.
Hoy la tradición sobrevive aunque se incorpora el concepto de vacaciones en un sitio aislado y romántico.
Lanzar el arroz: Esta práctica comenzó en Oriente, donde el arroz está considerado como símbolo de fertilidad. En las bodas los invitados lanzan arroz al novio y a la novia con la esperanza de que la pareja tenga muchos hijos.
La tarta (cake) nupcial: La tradición de la tarta nupcial comenzó en la antigua Roma como una práctica inusual. Después de la boda un pan se rompería por encima de la cabeza de la novia simbolizando fertilidad y larga vida. Los invitados consideraban que las migas caídas aportaban buena suerte, así que las recogían del suelo y se las comían. Esta tradición evolucionó y llegó a Inglaterra en el Medioevo, donde los invitados a una boda traerían pequeñas tartas y las amontonarían. El novio y la novia besaban las tartas, luego se les añadía una capa de azúcar glasé y se repartían a los invitados.
Las tartas nupciales de hoy, deben su aspecto de varias capas a esta práctica.
Lanzar el ramo de novia y la liga: En la Francia del siglo XIV surgió una costumbre por la cual se consideraba que la liga de la novia traía buena suerte. Los invitados corrían detrás de la novia y le quitaban la liga como podían, así que para evitar esta práctica tan grosera, las novias comenzaron a tirar la liga voluntariamente. A lo largo del tiempo el ramo de flores se añadió como parte de esta costumbre de lanzar objetos.
Hoy, la costumbre ha sido dividida para que el “bouquet” se lance a las invitadas solteras y la liga sea troceada y vendida a cachitos entre los invitados. En los Estados Unidos el novio lanza la liga a los solteros y el que la recibe es el que se casará próximamente.
El velo de la novia: El velo simbolizó originalmente la virginidad, la modestia y la inocencia de la novia. A lo largo de los años este símbolo se ha perdido, pero el velo se lleva todavía. En algunas culturas asiáticas y del Medio Oriente el velo se llevaba para ocultar completamente la cara de la novia a un novio que jamás la había visto. Solamente después de la ceremonia se le permitía al novio levantar el velo para ver el rostro de su nueva esposa.
Cruzar el umbral de la puerta en brazos: Hace algunas generaciones se consideraba correcto que, para que la nueva novia se mostrara gustosa de entregarse al novio, el ya marido a menudo tenía que llevar a la novia en brazos atravesando el umbral de la puerta del dormitorio nupcial, para motivarla a entrar.
Algo viejo, algo nuevo...: Algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul. Esta costumbre es totalmente simbólica y su interpretación no ha cambiado nada a lo largo del tiempo. Lo viejo simboliza la conexión de la novia con su pasado. Lo nuevo simboliza sus esperanzas de comenzar una nueva vida feliz. Lo prestado simboliza la amistad y lo azul simboliza la fidelidad.
Fuente: Internet
[Subir] |